● El sonido se produce por vibraciones mecánicas que se propagan a través del medio como un movimiento ondulatorio. El sonido y el ultrasonido son de igual naturaleza pero se diferencian por una mayor frecuencia y por la no percepción de los ultrasonidos por el oído humano.
● Existen distintos tipos de aparatos de ultrasonido, en estética se utilizan a nivel del tejido conjuntivo y adiposo. Su acción produce cambios térmicos (incremento de la temperatura con aumento de la circulación sanguínea local), mecánicos (las partículas oscilantes a muy alta frecuencia generan una liberación de las adherencias de fibrosis o piel de naranja), y químicos (mayor activación de las moléculas de oxígeno, generando un incremento de la oxidación de las grasas) en la zona de aplicación.
● Al aumentar la circulación de la zona tratada, el ultrasonido mejora la nutrición y oxigenación de los tejidos, favorece la eliminación de toxinas y productos de desecho acumulados, favorece la reabsorción y drenaje de edemas, logrando un efecto antiinflamatorio, analgésico y de relajación muscular.
● Sobre los tejidos aumenta la elasticidad y permeabilidad, acelera la regeneración y cicatrización de heridas.
● Es posible utilizar el ultrasonido en tratamientos faciales, para estos casos existen cabezales especiales que permiten una mayor penetración de los productos utilizados, asimismo genera un micromasaje subcutáneo, lo que favorece para mejorar la flaccidez muscular y cutánea.
● Es excelente como tratamiento complementario en diversas patologías.
SONOTHERP® 1100 Digital de triple frecuencia.
● Ultrasonido terapéutico de profundidad selectiva, que permite operar con un mismo cabezal en las frecuencias de: 1, 1.4, y 3.3 Megahertz. Esto posibilita alcanzar las siguientes profundidades promedios: 6, 3,6 y 1,8 centímetros. |
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